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360 Opinión > lunes, 13 de agosto de 2012
¿Quién entiende esto? Ahora Capriles es progresista y para Mario Villegas el gobierno es reaccionario y derechista
 
 
 
El recurso predilecto del chavismo para chantajear y descalificar a quienes se oponen a Hugo Chávez desde la izquierda es blandir la tesis de que se puede discrepar del Presidente y de su gobierno, incluso divorciarse de su proyecto político, pero jamás apoyar a un candidato de la derecha.
En el pasado, líderes y partidos de izquierda apoyaron a candidatos marcadamente derechistas. Alfredo Maneiro y la Causa R a Jorge Olavarría, Guillermo García Ponce y la Nueva Alternativa a Rafael Caldera, al igual que lo hizo el Partido Comunista. Y Chávez no pierde ocasión para exaltar a Maneiro y a García Ponce, así como el respaldo que le brinda el PCV.
También cabe preguntarnos si, más allá de su irrefrenable cotorreo, Chávez y su gobierno son coherentemente de izquierda. Sostengo que algunas de sus características esenciales son francamente derechistas. Veamos.
El militarismo es una desviación de derecha. Y el Presidente no sólo es militar sino militarista, como lo evidencian las concepciones que le brotan por la boca y por los poros, las cuales determinan todas y cada una de sus actuaciones.
La izquierda es en esencia discutidora. El debate, la crítica y la autocrítica, son insustituibles en el hemisferio izquierdo de la política y su ausencia sólo es posible en modelos pervertidos, rendidos a la sumisión y la incondicionalidad, como éste que lidera Chávez. Nunca antes, el “ordeno y mando” tuvo mejor representación.
Tampoco el individualismo engrana en los principios y valores que inspiran a una persona de izquierda. El individualismo chavista es lo más antagónico a la noción colectiva enraizada en las ideas del socialismo.
El arribismo, el afán de lucro personal, las corruptelas y la opulencia, están reñidos con la formación ética y moral de un militante de izquierda, pero han copado la praxis permanente en el partido de gobierno y en la gestión pública.
Derechista en extremo es la naturaleza antisindical y por consiguiente antiobrera del chavismo, a cuyo mandamás le estorba un movimiento obrero organizado que dé a respetar su autonomía y las conquistas laborales, a la vez que reclame un papel preponderante en la definición del rumbo nacional.
Quien apoya a Chávez, avala estas concepciones y conductas reaccionarías, que si bien son negativas en cualquier individuo o movimiento, lo son tanto más en quienes se presentan como izquierdistas inmaculados.
El 7 de octubre no vamos a elegir entre izquierda y derecha, sino entre un modelo autoritario, ineficaz, excluyente y corrupto, y un modelo democrático, progresista, incluyente y honesto. Y es de celebrar que, además de otros partidos, al lado de Henrique Capriles Radonski, quien se ha declarado de centro izquierda, figuren miles de hombres y mujeres que provienen y militan en movimientos de la izquierda democrática y que se negaron a caer en el chantaje oficialista.
Breves
En privado, dirigentes chavistas justifican el malestar de la militancia carabobeña ante la decisión unilateral del presidente Chávez de designar a Francisco Ameliach para sustituir a Nicolás Maduro en la candidatura a la gobernación de ese estado. Sostienen que a Ameliach nunca se le ve en Carabobo, mientras que Rafael Lacava, el alcalde de Puerto Cabello, ha sido un verdadero motor en la reactivación del Psuv en todo el estado. Lacava, sin embargo, se rajó inmediatamente.
Serias dificultades atraviesa la unidad de Bandera Roja, amenazada por una disputa entre dos sectores partidistas. El sector encabezado por Pedro Veliz, Dick Guanique y Eder Puerta, con importante respaldo entre las direcciones regionales, objeta la realización de un congreso de la organización convocado irregularmente para el 17 de agosto por el sector que lideran Gabriel Puerta, Carlos Hermoso y Pedro Arturo Moreno. Reclaman se respete las instancias del comité central y del comité político nacional, a la vez que exigen la convocatoria del congreso para después de las elecciones del 7 de octubre.
El chavismo reaccionario
Por Mario Villegas