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360 Habitantes > martes, 22 de enero de 2019
Guaidó, el líder que quedó en la oposición por forfait por Clodovaldo Hernández en Supuesto Negado
 
 
 
Si se quiere comparar a Juan Guaidó con los anteriores líderes de la oposición hay que comenzar por compararlo con la nada absoluta, pues esta es la condición que ha reinado en ese campo al menos desde que se cerró el capítulo de la elección presidencial de mayo del año pasado.
Viniendo de la nada, obviamente que el diputado varguense parece la sorpresa más agradable que haya tenido el antichavismo en mucho tiempo.
Algo parecido ocurre si se le compara, en un ámbito estrictamente parlamentario, con su predecesor en el cargo, Omar Barboza: Guaidó puede parecer incluso un gran fenómeno de liderazgo. Pero eso no sería tanto su propio mérito como la consecuencia de la falta absoluta de carisma y de sustancia del dirigente de UNT, el más insípido y aburrido de los presidentes que ha tenido el Poder Legislativo desde los remotos tiempos de Octavio Lepage.
El contraste entre la nada y Guaidó es un tremendo impulso para su naciente figura política nacional.
El politólogo William Serafino, dice que Guaidó es, en realidad, una megaoperación de marketing. “Lo están dibujando como un joven ‘Obama criollo’, que mezcla el catecismo tecnocrático, la violencia y el vaciamiento del discurso autoayuda. Un producto envasado y vendido para una sociedad civil adicta a mercachifles”.
Guaidó versus Falcón
Retrocediendo en el tiempo, el anterior líder con el que tendría que ser comparado Guaidó es Henri Falcón, pues fue el dirigente que intentó capitalizar el voto contrario al gobierno en los comicios de 2018.
Ambos se ubican en el fenotipo que siempre ha estado buscando la oposición para conquistar el voto del pueblo en general: rasgos mestizos que evocan al zambo Hugo Chávez.
En términos de apoyo, Guaidó le lleva gran ventaja a Falcón porque cuenta con el respaldo de toda la coalición local y global que intenta derrocar al gobierno bolivariano. Falcón tuvo a esa alianza en contra.
En lo que respecta a características individuales, es evidente que Guaidó tiene mucho menos recorrido político y por tanto, es menos vulnerable a los ataques basados en conductas pasadas. A Falcón se le sacó en cara haber sido chavista, mientras Guaidó puede afirmar que es derechista de nacimiento.
Guaidó versus Capriles
Al ir más atrás en la línea de tiempo, es necesario comparar a Guaidó con Henrique Capriles Radonski, quien ocupó el lugar de líder de la oposición durante varios años, lapso durante el cual fue dos veces candidato presidencial.
Esas dos derrotas en su hoja de servicio son las que inclinan la comparación a favor de un personaje que todavía no ha competido en una lid de esa jerarquía.
Guaidó parece ser también mucho más fácil de promocionar que Capriles por aspectos personales como el estar casado y tener hijos. En este sentido, el formato de liderazgo que se está construyendo alrededor de Guaidó se asemeja más al de su jefe político, Leopoldo López. De hecho, la campaña de mercadeo político que está forjando su condición de líder tiene uno de sus pivotes en la figura de la esposa y su pequeña hija.
Guaidó versus la vieja guardia
Si se hace una comparación entre el sorpresivo líder de la oposición en este mes de enero y figuras de la vieja guardia, como Henry Ramos Allup, es obvio que el peso del pasado es el principal factor que sale a relucir.
Ramos Allup vivió un momento de efervescencia en 2016, cuando fue el primer presidente de la Asamblea Nacional en el actual quinquenio. Pero la falta de frutos de su gestión, luego de que se habían generado grandes expectativas, hizo que retornara al lugar donde estaba antes: el de un veterano dirigente de la IV República con más verborrea que resultados.
La conjunción de circunstancias le ha permitido a Guaidó, en cambio, mostrar logros desde la misma Asamblea Nacional en apenas unos días. Por supuesto que los defensores de Ramos Allup pueden alegar que es necesario dejar correr el tiempo para saber qué tan efectivos son esos avances.
Guaidó versus Carmona
En la práctica, la misión que tiene entre manos Guaidó se parece más a la Pedro Carmona Estanga en 2002 que a la de los líderes posteriores: tomar el poder y arrasar con el chavismo de raíz.
Hay consenso respecto a que Carmona fracasó porque su acción duró apenas 47 horas y se revirtió como producto de numerosos errores cometidos en ese breve tiempo. Guaidó, como cabeza visible de un plan muy bien diseñado, ha venido caminando con extremo cuidado para no incurrir en las mismas fallas. Pero es obvio que aún no ha atravesado el momento cumbre del juego.
Una pieza de la extrema derecha
El periodista y analista político Manuel Isidro Molina valora a favor de Guaidó su juventud, formación profesional y su oratoria. “Ahora, él no es más que una pieza del plan de Voluntad Popular con los factores internacionales  para llevar a Leopoldo López a la presidencia. Es el equivalente a lo que fue Héctor Cámpora en Argentina. Cámpora llegó como presidente de transición para luego permitir el retorno de Perón al poder. Se le ven las cuatro patas al caballo porque el resto del liderazgo opositor no tiene ninguna vida. Si se hacen elecciones ahorita, con Maduro en pelo, ninguno le podría ganar”.
Para Molina, Guaidó no hace nada distinto a lo que han hecho los dirigentes que lo han precedido en la presidencia de la AN: ejecutar la agenda de su parcialidad política dentro del espectro opositor. “Ramos Allup se paseó por el país como una especie de candidato presidencial. Su esposa aparecía en los medios con aires de primera dama. Luego, Borges en 2017 no hizo otra cosa sino tratar de impulsar la agenda de la parte de Primero Justicia que él dirige. En 2018, Barboza, que ni huele ni hiede, hizo lo que podía esperarse de un tipo triste perteneciente a un partido triste y en decadencia. Bueno, ahora Guaidó viene a rescatar la política de Voluntad Popular, Vente Venezuela y Alianza Bravo Pueblo, que es la política ultrarreaccionaria, neoliberal y proimperialista, vinculada con Trump, con el uribismo colombiano y con Bolsonaro. A nombre de esos grupos, él está lanzando la Guarimba III”, expresó.
 
Clodovaldo Hernández / Supuesto Negado