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360 Habitantes > domingo, 09 de diciembre de 2018
River campeón en Madrid
 
 
 
En una Superfinal de discreto desarrollo y épicos momentos finales, River se impuso por 3-1 a Boca en el alargue tras igualar en uno durante los noventa minutos en el Santiago Bernabeu. El equipo de los mellizos Barros Schelotto encontró la ventaja en la primera parte con un gran gol de Darío Benedetto; River lo igualó en el complemento con tanto de Pratto, tras una muy buena jugada de Nacho Fernández, el mejor de su equipo. En el alargue, el Xeneize se quedó rápidamente con un jugador menos por la expulsión de Wilmar Barrios, lo que lo obligó a retrasarse en demasía. El 2-1 lo puso el colombiano Juan Quintero con un excelente remate desde la puerta del área; mientras que el tercero y definitivo lo marcó Pity Martínez en el minuto final con un Boca entero --arquero Andrada incluído-- metido en el área de Armani en busca del empate. El Xeneize terminó el partido con nueve por la apresurada salida de Fernando Gago por lesión cerca del final.
 
Es la cuarta Copa Libertadores obtenida por River en su historia, y la segunda bajo el mando de Marcelo Gallardo, quien no pudo dirigir en ninguna de las finales. Madrid se viste de rojo y blanco.
 
 
 
¡Comenzó la gran final europea de América! Los primeros minutos son puro nervio para ambos equipos. La pelota pasa más tiempo en los pies de los defensores de Boca mientras River busca la oportunidad para explotar algún error en el manejo xeneize y pegar de contragolpe. Las ideas de juego por ahora sólo se traducen en pelotazos al área rival. Boca no logra encontrar a Benedetto, quien ya recibió dos malos pases de sus compañeros. Mientras que para Pratto, el único referente de ataque de River, su tarea fue más defensiva que otra cosa. Los más activos de los primeros minutos en Madrid son Barrios, por el Xeneize, y Fernández, por el Millonario.
 
 
 
Mucho en juego, poco juego
La primera situación de peligro del encuentro fue para Boca. A los 10, un pifie de Maidana que casi termina en su propio arco derivó en un corner y posterior volea de Pablo Pérez. Pero el remate del capitán xeneize fue a dar justo donde estaba parado Armani.
 
No sólo fue la primera, sino que además la única situación de riesgo de los primeros 20 en un partido tan equilibrado como mal jugado. La respuesta de River llegó a través de una jugada preparada desde la esquina. Fernández aprovechó el juego de cortinas de sus compañeros en el área, se desmarcó y recibió el corner de Pity Martínez para realizar un zurdazo que se fue muy por arriba del travesaño.
 
 
 
Pérez otra vez
Cerca de los 30, Pinola entregó mal una pelota en defensa y, ante la intensa presión de Nández, Ponzio cortó con falta. Tiro libre en la puerta del área de River. Lo ejecutó Benedetto por abajo de la nutrida barrera (o al menos eso intentó) y el rebote le quedó nuevamente a Pérez, que dominó y remató desde un costado ante un Armani casi caído. Pero Casco se tiró con alma y vida para desviar el disparo y que la historia siga igualdad en el Santiago Bernabéu.
 
 
 
Del error de Andrada al grito del Pipa
¡Gol de Boca! Tras correr serio peligro por un error de Andrada en el fondo, el equipo de los Barros Schelotto sacó un muy buen contraataque de la mano de un Nández brillante, que puso un pase acorde al escenario para que Benedetto deje a su marca en el suelo, se tome su tiempo y derrote a Armani con una excelente definición. Cerca del cierre de la primera parte, la Superfinal se tiñe de azul y amarillo.
 
 
 
Quintero puso el 2-1
¡Gol de River en el segundo tiempo del alargue! El colombiano Quintero recibió en la puerta del área e, increíblemente con espacio para controlar con su mágica zurda, sacó un remate fortísimo que dio en el travesaño y se metió en el arco de Andrada. Cuando todo parecía terminar en los penales, River se negó y consiguió el 2-1 en Madrid. Ultimos minutos de despesperación de Boca --con Tevez en cancha-- para conseguir la igualdad.
 
 
 
River avanza, Boca se repliega
Tras una apagada actuación en la primera parte y con el resultado en su contra, River salió más activo al complemento. Con Casco y Montiel más comprometidos en ataque por los laterales, intentó ensanchar el campo de juego. Así, logró generar su mejor jugada de la Superfinal, cuando un pase profundo desde el medio encontró a Fernández, que tocó y fue a buscar la descarga de un Pratto que hacía de pivot y sacó un lindo zurdazo que pasó cerca del palo izquierdo de Andrada tras tomar mucha comba en el camino. Cómodo con la ventaja, Boca exagera en el retroceso en el campo de juego e invita a River a jugar cerca de su área.
 
 
 
Ultimos minutos de imprecisión: hay tiempo extra
Mientras se acercaba el final, Boca se aproximó al arco de Armani a fuerza de pelotas paradas. Primero, a los 80, por una jugada peligrosa de Pinola que terminó en tiro libre indirecto dentro del área. Pero la ejecución de Olaza no pasó de la barrera. Minutos después, otra infracción le dio la oportunidad a Villa, que no realizó un tiro al arco ni centro. Impreciso Boca en las pocas que tuvo en el complemento, algo que facilitó la llegada del tan temido alargue.
 
 
 
Boca juega el alargue con uno menos
Como no podía ser de otra manera, la interminable final de Copa Libertadores llegó al alargue y, tras los reemplazos de Ponzio y Pablo Pérez, Maidana y el ingresado Gago fueron al sorteo como los nuevos capitanes de River y Boca. La polémica no tardaría en llegar ya que en los primeros minutos el Xeneize se quedaría por uno menos por la expulsión de Barrios, quien recibió la segunda amarilla --la primera la sufrió a los 86-- tras una discutible infracción en mitad de cancha. En el momento que más importan las piernas, Boca se quedó con diez jugadores.
 
 
 
Grito de oso en Madrid
River intentaba ser prolijo para encontrar el empate. Biscay puso al colombiano Quintero por Ponzio para apostar en esa búsqueda. Y así, a los toques, llegó el 1-1. A los 67, Fernández volvió a tocar e ir a buscar, se metió al área durmiendo a todo el sector izquierdo de la defensa de Boca y encontró sólo a Pratto, que sólo tuvo que definir a donde Andrada --quien tuvo que salir a atorar a Fernández ante la inacción de sus defensores-- ya no llegaba. Minutos después de la desconcertante salida de Benedetto por Abila, el Millonario aprovechó el quedo xeneize y se lo hizo pagar.
 
 
 
Un final inverosímil y ¡River campeón!
Inverosímiles momentos finales en el Santiago Bernabéu: Andrada en el área rival buscando un cabezazo con varios minutos todavía por jugarse; River con muchos espacios para marcar el tercero de contrataque; Gago lesionándose solo, saliendo del campo de juego y dejando a su equipo con nueve jugadores.
 
Boca era puro pelotazo al área y River no sabía aprovechar las oportunidades que le brindaba su rival. Increíblemente, el Xeneize casi lo empató cuando una pelota perdida le quedó al ingresado Jara en el área, quien remató y, tras un desvío, su tiro dio en el palo. Tras ese corner, con Andrada en área millonaria, Armani despejó el centro y el Pity Martínez se fue sólo para marcar el tercer y definitivo tanto de la Superfinal para que River grite campeón de América.